EL IMPACTO DE LA EPILEPSIA EN EL SUEÑO INFANTIL
El sueño y la epilepsia tienen una relación estrecha y bidireccional: mientras que la epilepsia puede alterar el sueño, la falta de un sueño adecuado puede empeorar el control de las crisis epilépticas. Un reciente estudio (Proost et al, Epilepsia, 2024) analizó el sueño en niños con epilepsia farmacorresistente (DRE, por sus siglas en inglés), incluyendo aquellos con encefalopatías epilépticas y del desarrollo (DEEs), en comparación con niños con epilepsia bien controlada (WCE) y sin epilepsia.
El estudio incluyó 182 niños de entre 4 y 18 años, evaluados mediante electroencefalografía (EEG) nocturna y cuestionarios de sueño completados por los cuidadores. Los hallazgos fueron contundentes:
- Los niños con epilepsia farmacorresistente tienen una menor eficiencia del sueño, es decir, pasan menos tiempo realmente dormidos en comparación con el tiempo total en la cama.
- Pasan menos tiempo en sueño REM, una fase clave para la consolidación de la memoria y el desarrollo neurológico.
- Presentan menos husos del sueño, ondas cerebrales que juegan un papel fundamental en la plasticidad sináptica y el aprendizaje.
- Tienen una disminución más lenta del sueño lento a lo largo de la noche, lo que sugiere una menor recuperación cerebral durante el sueño profundo.
- Los cuidadores comunicaron problemas de sueño más graves y los niños con DRE mostraron mayor somnolencia diurna.
Además, ciertos factores parecieron agravar la alteración del sueño:
- Las descargas epilépticas multifocales, el uso de benzodiacepinas y una mayor duración de la epilepsia se asociaron con peor eficiencia del sueño y menos tiempo en sueño REM.
- La parálisis cerebral y las descargas multifocales estuvieron relacionadas con una menor cantidad de husos del sueño.
- El uso de benzodiacepinas, la resistencia a fármacos, las crisis durante el sueño, la discapacidad intelectual y una mayor edad se asociaron con una menor disminución de la actividad de ondas lentas.
¿Por qué es importante este estudio?
Estos hallazgos subrayan que el sueño de los niños con epilepsia farmacorresistente se afecta profundamente en cuanto a estructura y calidad. Dado que el sueño es esencial para el desarrollo neurocognitivo, estas alteraciones pueden contribuir a las dificultades cognitivas y conductuales que se observan en muchos niños con epilepsia.
El estudio sugiere que ciertos factores, como el uso de benzodiacepinas o las crisis nocturnas, pueden ser objetivos terapéuticos para mejorar el sueño en estos pacientes. Optimizar el sueño en niños con epilepsia no solo podría mejorar su calidad de vida, sino también potencialmente ayudar en el control de la epilepsia y en su desarrollo neurológico.
Si eres padre o cuidador de un niño con epilepsia y notas problemas de sueño, consulta con un especialista. Mejorar el sueño puede suponer una gran diferencia en su bienestar y control de la enfermedad.

