La epilepsia catamenial, también conocida como epilepsia menstrual, se caracteriza por un empeoramiento de las crisis epilépticas en relación con el ciclo menstrual, afectando aproximadamente al 40% de las mujeres con epilepsia. Existen momentos específicos dentro del ciclo menstrual en los que las mujeres tienen un mayor riesgo de crisis: en los días previos a la menstruación y durante ella; en el momento de la ovulación y en la segunda mitad de su ciclo. Este aumento del riesgo puede estar relacionado con cambios en los niveles de progesterona y de estrógenos. Estudios en animales han demostrado que una menor cantidad de progesterona puede afectar a la forma en la que cerebro reacciona ante el ácido gamma-aminobutírico (GABA), importante en la prevención de las crisis.
El tratamiento actual de la epilepsia catamenial depende de si una mujer tiene ciclos menstruales regulares o irregulares. Si la mujer tiene periodos regulares, se pueden utilizar tratamientos hormonales (p. ej., suplementos de progesterona) y no hormonales (p.ej., clobazam o acetazolamida) antes y durante el periodo. En mujeres que no tienen periodos regulares y que, por lo tanto, no pueden predecir los días de su periodo, detener los periodos usando hormonas sintéticas (p. ej., medroxiprogesterona (Depo-Provera) o análogos de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) como triptorelina y goserelina) son opciones de tratamiento.
La epilepsia catamenial es común en mujeres con epilepsia y puede tener un impacto negativo significativo en la calidad de vida.

