El estatus epilepticus (SE, crisis prolongadas o crisis repetidas entre las cuales el paciente no se recupera adecuadamente) es una urgencia neurológica bastante común. Se ha publicado un estudio que analiza cómo se comportan los pacientes que tienen SE repetidos (Bauer et al, 2023). En este estudio retrospectivo llevado a cabo en dos centros de Alemania, se vio que un 10% de los pacientes con un primer episodio de SE tienen riesgo de sufrir otro episodio, la mitad de ellos dentro de los 6 meses siguientes al primer episodio.
Parece que hay algunos pacientes con predisposición a que sus crisis se presenten como SE y estos pacientes deberían estudiarse con más profundidad. La edad media de los pacientes en el momento del primer episodio fue de 62 años, y de 63 años en el segundo, lo cual no sorprende dado que la incidencia de SE aumenta después de los 60 años, en parte debido a lesiones cerebrales agudas como infartos y hemorragias cerebrales. El proceso de envejecimiento cerebral puede influir en esta evolución.
Otro aspecto destacado es que los episodios recurrentes de SE están asociados con peores resultados, incluyendo un mayor deterioro funcional, así como un aumento en la carga de medicamentos. Además, se observó una tendencia hacia una mayor resistencia al tratamiento del segundo episodio.
El estudio sugiere la necesidad de planes de acción para las crisis que puedan ser utilizados fuera del hospital, incluyendo benzodiacepinas de acción rápida para crisis prolongadas, y advierte contra la tentación de retirar rápidamente los medicamentos anticrisis utilizados para manejar el SE debido al riesgo de recurrencia.

